LOS GRIEGOS Y SUS ORÁCULOS

Diego Chapinal-Heras (Universidad Autónoma de Madrid)

Diego Chapinal-Heras es investigador en Historia Antigua de Grecia. Licenciado en Historia por la Universidad Complutense y graduado en Ciencias y Lenguas por la Universidad Autónoma de Madrid, se doctoró con mención europea en la Universidad Complutense y continuó su formación en el Real Colegio Complutense en Harvard. En la actualidad, es investigador postdoctoral Ramón y Cajal en la Universidad Autónoma de Madrid y centra su interés en la investigación de los oráculos y el mundo adivinatorio griego, así como de los santuarios helénicos y su dimensión política. Cuenta con varios artículos en revistas indexadas y la siguiente monografía científica: Experiencing Dodona. The Development of the Epirote Sanctuary from Archaic to Hellenistic Times (De Gruyter, 2021).

RESUMEN

La Voz de los Dioses. Los Oráculos y la Adivinación en el Mundo Griego (Ático de los libros, 2023) presenta una investigación actualizada sobre los oráculos de la Grecia antigua, escrita en formato divulgativo pero manteniendo el rigor histórico de un trabajo académico. A lo largo de sus más de 300 páginas, los lectores pueden recorrer el mundo helénico, visitando los principales oráculos griegos, en especial Delfos, Dodona, Dídima, Claros, Epidauro y Lebena. Conforme avancen, irán encontrando respuesta a cuestiones tales como dónde se encontraban los oráculos, cómo surgieron y de qué manera eran consultados, quiénes los frecuentaban, por qué motivos los visitaban, cuándo aceptaban preguntas y cómo varió su fama y actividad a lo largo de más de más de un milenio de funcionamiento. Cierra el libro un intento de introducirnos en la mente del peregrino, para tratar de reconstruir la experiencia de quienes consultaban a un oráculo en el mundo griego.

PALABRAS CLAVE

Oráculos griegos, Delfos, Dodona, Dídima, Claros, Epidauro, Lebena, Religión griega.

Diego Chapinal Heras, La Voz de los Dioses. Los Oráculos y la Adivinación en el Mundo Griego (Ático de los libros 2023).

Hay ciertos temas del Mundo Clásico que siempre han llamado la atención, despertando el interés tanto de académicos como del público general. Los oráculos y la adivinación están entre ellos. ¿A quiénes se recurría en la Antigüedad para encontrar la respuesta a los interrogantes y problemas que aparecían en el día a día? ¿Cómo se intentaba predecir el resultado de un acontecimiento futuro? La adivinación es uno de esos parajes en el imaginario helénico, y también en el actual, que se mueve a caballo entre lo simbólico y metafórico, y lo tangible y concreto. En la antigua Grecia, durante muchos siglos el territorio de la adivinación estuvo dominado – aunque no de manera exclusiva – por los oráculos. La Voz de los Dioses (Ático de los Libros, 2023) profundiza en esta cuestión, tratando de ofrecer una visión completa y rigurosa de este fenómeno, siguiendo la estela de la primera obra en castellano sobre este tema, Oráculos Griegos, de D. Hernández de la Fuente (Alianza, 2008).

El estudio de la adivinación oracular se puede plantear de diferentes maneras. El enfoque de La Voz de los Dioses es en cierto modo “terrenal”, yendo a las preguntas esenciales que podríamos hacernos si nos detenemos a pensar en el tema: qué, dónde, cómo, por qué, cuándo y quién. Estos son los interrogantes que estructuran el libro y guían al lector. Como si de un prisma se tratase, se intenta así presentar una imagen de los oráculos desde sus diferentes caras, haciendo que paulatinamente se vaya ampliando nuestro conocimiento sobre el desarrollo de la mántica helénica.

Uno de los preceptos de este libro es hacerlo accesible a todos los públicos, a todo aquel que pueda estar interesado en cuestiones históricas, evitando por tanto la densidad que caracteriza a las investigaciones científicas. Se añade además un pequeño repertorio de narraciones, el primero al comienzo del capítulo introductorio y otros tres restantes en el capítulo sexto, que buscan reconstruir, en la medida de lo posible, experiencias de cuatro peregrinaciones a oráculos documentadas gracias a textos epigráficos. El joven pescador Fecilo, una delegación de Cirene, la sacerdotisa Alexandra y el esclavo Cito, son los cuatro protagonistas ocasionales de esas historias, que visitaron dos milenios atrás los oráculos de Dodona, Delfos y Dídima.

Para poder movernos con conocimiento en el mundo helénico, sirven de referencia dos mapas que registran, por un lado, las diferentes regiones de la antigua Grecia, sus principales poleis y los oráculos más notables; y por otro lado, un mapa más esquemático que únicamente muestra los centros mánticos. Ambos sirven de guía para que el lector, al pasar las páginas del Capítulo 1, pueda localizar con facilidad cada lugar y territorio que es mencionado a medida que se van sucediendo los nombres de los oráculos. Como es de esperar, La Voz de los Dioses no presenta un listado completo de estos enclaves, sino los más relevantes. Harían falta muchas más hojas para ofrecer un estudio exhaustivo de este tema, catalogando todas las referencias literarias y epigráficas que hablen de un oráculo. Y sin duda hubo muchos más, de carácter local y con un radio de influencia más limitado, cuyos testimonios no han perdurado hasta nuestros días y por tanto han caído irremediablemente en el olvido.

Uno de los aspectos en los que radica la novedad de La Voz de los Dioses es el espacio preponderante que ocupa Dodona, el cual, junto a Delfos, conforma un amplio porcentaje de las consultas mencionadas a lo largo del libro. No en vano se trata de los dos oráculos de los que tenemos más datos. En un segundo plano, contamos con una cantidad más reducida de preguntas y respuestas que fueron pronunciadas en Dídima, Claros, Epidauro y Lebena, así como descripciones más o menos pormenorizadas del funcionamiento de la consulta en oráculos como el de Trofonio en Lebadea. Sin olvidarnos del debate en torno a la correcta o incorrecta identificación de yacimientos con un determinado centro mántico, como es el caso del Nekyomanteion del Aqueronte.

Dodona, en efecto, goza de un espacio privilegiado en este libro. La causa se encuentra en su gran peculiaridad, que hace que su oráculo sea distinto de los demás: las consultas, y también al menos algunas de las respuestas, se ponían por escrito, en tablillas de plomo de pequeño tamaño. Hasta comienzos del s. XXI, la cantidad de inscripciones publicadas, normalmente en los informes arqueológicos de cada campaña de excavación, era de 167. En 2006, É. Lhôte (Les Lamelles Oraculaires de Dodone, Droz) presentó un estudio pormenorizado de esta documentación, con la traducción al francés de los textos. De forma casi paralela, en 2007, E. Eidinow sacó al mercado una de sus obras más influyentes, Oracles, Curses and Risk among the Ancient Greeks (Oxford University Press), que incluía la traducción al inglés de estos documentos, incluyendo alguno más, inédito. Pero en 2013 se dio un salto exponencial cuando salió publicado el gran corpus de inscripciones oraculares de Dodona, conocido por su abreviatura, DVC (S. I. Dakaris, J. Vokotopoulou y A. F. Christidis (eds.), Τὰ Χρηστήρια Ἐλάσματα τῆς Δωδώνης τῶν Ἀνασκαφών Δ. Ευαγγελίδη. Αθηναις Αρχαιολογικης Εταιρειας (Servicio Arqueológico de Atenas). Los 4216 textos que componen esta obra, dividida en dos volúmenes, conforman una fuente de enorme valor cuya documentación apenas ha visto la luz en castellano. La Voz de los Dioses pretende avanzar en este sentido, ofreciendo una selección de varias de estas consultas y respuestas, combinada a su vez con una recopilación de las referencias más notables de otros oráculos. Material de primera mano, novedoso y en castellano, por tanto.

Otro detalle a destacar de esta monografía es el amplio abanico temporal que abarca: todo el periodo de actividad de la mántica griega, desde la fundación de sus oráculos – con relatos mitológicos y datos arqueológicos – hasta su paulatino abandono y clausura oficial en línea con la expansión y consolidación del cristianismo en el Imperio Romano. Esta visión diacrónica permite así detenernos, especialmente en el Capítulo 5, en los procesos y dinámicas que caracterizaron a los oráculos y en cómo su prestigio y fama variaron a lo largo de tantos siglos. El propio título de esta sección, “Auge(s) y declive(s) de los oráculos en Grecia”, es un claro indicador de esa fluctuación.

Finalmente, cabe comentar el experimento de tratar de meterse en la piel del peregrino, llevado a cabo en el Capítulo 6. ¿Hasta qué punto podemos reconstruir la experiencia de una peregrinación –oracular o no– que se realizó hace dos milenio y medio? ¿Es realmente fiable un ejercicio de este tipo? Para esto, es fundamental partir de dos razonamientos: primero, cada caso es único y, ya sea en la Antigüedad o en la época actual –la Meca o el Camino de Santiago, por ejemplo–, su reconstrucción siempre estará cargada de ciertas connotaciones subjetivas que marcan la separación entre el sujeto estudiado y el autor que lo investiga. Segundo, podemos servirnos de algunos factores relativamente objetivos, como son la visibilidad, el movimiento y la motivación, que nos permitan extraer datos con cierto grado de fiabilidad. Si a esto le añadimos el uso de consultas cuya historicidad está fuera de toda duda, el resultado es una recreación que, aunque no fuera exactamente igual que la real, al menos nos acerca a lo que estos individuos vivieron y sintieron en persona.

Todo esto, y más, se puede leer en La Voz de los Dioses. Los Oráculos y la Adivinación en el Mundo Griego (Ático de los Libros, 2023). Un libro que trata de mostrar al público general cómo funcionó el fenómeno de la adivinación oracular en la cultura griega. Una investigación actualizada que, pese a ser consciente de lo limitado que es el repertorio documental que presenta, intenta reflejar de forma concisa este tema tan fascinante.